“Cuando te diga Te Amo, no confíes en mis palabras porque no te estaré amando, sólo lo estaré evocando y vociferando. En cambio, cuando te esté mirando, hazle caso a mi mirada, porque no sólo te estaré observando, también te estaré amando. Porque una palabra jamás reemplazará a una mirada, jamás reemplazará lo que se esconde en el alma…”